Camino a la Punta del Lacho, Ladislao Cheney

Presentación

Las Cruces, los colores del pasado.

 

 

El mar entra en mis ojos
inundando el paisaje y sus gentes,
nos muestran, me muestran:
los colores del pasado;
para que no olvidemos lo que antes fuimos.

 

Desde niño y como a todos el dibujo y los colores de los lápices eran una de mis mayores entretenciones cuando por el clima no podía salir a recorrer el pueblo, no quería ser pintor como decía mi madre, lo primero que quise ser cuando pequeño fue trapecista, mis padres me llevaban a ver el Circo las Águilas Humanas cada año al Teatro Caupolicán, luego de ver a los trapecista me dormía plácidamente soñando columpiándome en el vació, solo despertaba a ver los payasos con los que concluía el espectáculo.

Debe haber sido a los diez años en mis largas caminatas por el pueblo; recuerdo como si fuera hoy haber visto en diferentes oportunidades a dos pintores con sus atriles de campo pintando por las calles de Las Cruces, llamaron mi atención, primero sus atriles de madera, luego su vestimenta y solo al final sus pinturas, los colores inundaban la tela con manchas que solo al juntarse mostraban una particular visión del paisaje que miraban, desde la orilla del mundo, siempre unidos al mar, eran las mismas gentes y lugares que yo veía y reconocía, solo que el pintor apreciaba cientos o tal vez miles de matices que me costaba apreciar en la realidad. Se apodero de mí el deseo de imitar lo que ellos realizaban, mis cuadernos se llenaron de formas y colores; los míos tenían menos matices, y los dibujos eran planos y parecidos a las formas básicas que me rodean. Leí y miré todos los libros de arte que pude encontrar. Fue entonces que decidí ser pintor y fue el sueño más largo que he tenido.

Los años me hicieron descubrir que los pintores que yo vi pintar, eran Arturo Pacheco Altamirano y Ladislao Cheney quien en uno de sus óleos recrea la casa de mis padres en el camino a la Punta del Lacho, no tengo la seguridad, solo el deseo de creer que fue con ellos que empecé a conocer en Las Cruces, los colores del pasado.

Luis Merino Zamorano

 

Camino a La Punta del Lacho – Ladislao Cheney


Grandes Pintores & Las Cruces 

Mirar no es sinónimo de ver.
Juan Francisco González

El hermoso pueblo de Las Cruces ha sido inspiración de importantes pintores que desarrollaron su arte en Chile. Nuestro paisaje a orillas del Océano Pacifico ejerció en ellos una gran atracción, transmitieron en sus telas, el embrujo del mar y casonas colmadas de historia, la luminosidad del cielo y sus blancas nubes, atardeceres llenos de luz y estaciones colmadas de flores, arenas, rocas y olas. Las Cruces fue su más hermoso atelier, días, meses y algunos por años recorrieron nuestros paisajes; Onofre Jarpa, Juan Francisco González, Benito Rebolledo, Arturo Pacheco Altamirano, Camilo Mori, Luis Strozzi, el húngaro Ladislao Cheney, además de Pedro Subercaseaux, ellos plasmaron en sus telas los paisajes del mítico pueblo costero que se convertía poco a poco en el importante balneario que es hoy. Los paisajes profundos del territorio recreados por sus pinceles quedaron para siempre plasmados en innumerables telas. Caminaron los caminos y vieron los mismos paisajes que hasta hoy podemos ver y recorrer, artistas que encontraron en nuestro pueblo su inspiración, una muestra de su mundo interno, grandes pintores que forman parte de la Historia de la Pintura Chilena, especialmente del largo periodo del siglo XX que se le dedico en Chile a la pintura del paisaje; una historia fascinante que conoceremos a través de las pinturas que estos talentosos pintores. El desarrollo de la pintura chilena puede ser revisado a través de la obra de estos grandes pintores del siglo XX. Reconocer los colores del pasado en los ojos de estos importantes artistas que desarrollaron una notable labor pictórica en Chile, permite sentir a los lugareños de Las Cruces, el orgullo de la pertenencia.


Onofre Jarpa

Onofre Jarpa, nació en Villa de Alhué en 1849. Inicia sus estudios de pintura a los quince años bajo las enseñanzas de Salustio Carmona. Ingresa a la Academia de Bellas Artes de Santiago a los 17 años, donde fue alumno de Alejandro Ciccarelli.
Viajó a Europa becado por el gobierno chileno donde recorre los centros de arte, pintando innumerables obras que testimonian su paso por Italia, España, Palestina y el Líbano.
En su taller particular impartió clases de pintura entre a otros a Alberto Valenzuela Llanos.
El artista ejecutaba un dibujo definido y espontáneo, le unía a la naturaleza un sentimiento romántico, casi místico, que alimentaba su sensibilidad para captar el color y los efectos de luz a la manera de los impresionistas, sus composiciones muestran un sólido equilibrio de los elementos y logradas atmósferas que recrean la esencia del paisaje chileno.
Aunque también es autor de logrados retratos, fueron los parajes de la zona central de Chile, la cordillera, ríos, bosques y playas, sus temas predilectos. Se cree que fue hacia 1910 cuando pinto la costa central y paso por El Tabo y Las Cruces, lo que quedó plasmado en sus pinturas.
Llegó a avanzada edad sin abandonar los pinceles, muere en Santiago en 1940.

Playa Las Salinas - Onofre Jarpa

 

Playa Las Salinas – Onofre Jarpa

Juan Francisco González

 

Juan Francisco González

Juan Francisco González, nació en Santiago en 1853, aún niño tomo clases de pintura con Manuel Tapia y más tarde con Pedro Lira quien lo apoyó en su ingreso a los 16 años a la Academia de Bellas Artes, donde fue alumno deKirchbach y Mochi. En su juventud pasó largas temporadas en Perú y La Serena. En 1884 fue contratado como profesor dedibujo del Liceo de Hombres de Valparaíso. Viajó a Europa en 1887 a estudiar dibujo y organización de museos, oportunidad que aprovecho para copiar a los grandes maestros y ampliar su visión sobre las tendencias impresionistas que se imponían, en clara oposición a la pintura académica, traslada la discusión a la Escuela de Bellas Artes donde fue nombrado profesor de croquis y dibujo al natural. Entre sus alumnos destacan Pedro Prado y Alfredo Helsby.

Fue uno de los primeros artistas chilenos en salir del
taller a pintar al aire libre en búsqueda de sensaciones ópticas a la manera de
los grandes maestros impresionistas.

En Las Cruces, el padre de su esposa doña Elena Marín
Mujica; don José Toribio Marín Briones había construido hacia fines del siglo
XIX la Villa María Luisa, una de las primeras casonas construidas frente al
mar, la hija de ambos, doña Ximena González Marin recuerda ese tiempo:

“Tengo recuerdos inolvidables de la costa central de
Chile. De mi niñez en Las Cruces, donde pasábamos largas vacaciones en casa de
mi abuelo que tenía allí un fundo. Los domingos iba mi padre a vernos y como
entonces el tren no llegaba a Cartagena, él se iba en coche y desde Las Cruces,
con prismáticos, los veíamos bajar por la cuesta de San Antonio, y si en uno de
esos coches se agitaba saludando un pañuelo, era nuestro esperado viajero.
¡Dios Santo! ¡Cómo lo esperábamos nosotros! Y cómo era entonces de hermoso todo
aquello, la playa de blanca arena, las olas transparentes que azotaban furiosas
y los cerros tapizados de flores. El olor de los eucaliptus y los pinos que
movía el viento.

Cuando en verano íbamos a la costa, papá que siempre,
en todo tiempo, se levantaba muy temprano y salía a pintar, uno de nosotros le
llevaba el piso, él llevaba el caballete y todo lo demás. Con él no había
caminos malos ni perros que atacaran. Yo veía como él pintaba con una rapidez
asombrosa en cada viaje tres o cuatro cuadros…”

Su pintura, demostrara la importancia del color y la
mancha por sobre la definición de la línea y el dibujo. Lejos de improvisar,
elegía la estructura de las masas en la composición, centrándose en lograr el
efecto de un todo armónico por medio de gruesas y espontáneas pinceladas que
agregaban el máximo de expresión y vida a las figuras.

A lo largo de su carrera manifestó su intención de
lograr el máximo efecto en sus telas, valiéndose de la sobriedad y la
simplificación de los temas, una característica que se observa en obras desde
sus primeras etapas de paisajes hasta la última, en la que abundan las
naturalezas muertas de frutas y flores.

El maestro falleció en la ciudad de Santiago el 4 de
marzo de 1933

Integró el Grupo de los Diez, poetas e intelectuales
que lideraron el movimiento de vanguardia de la época. Su cuñado don Osvaldo
Marin Mujica les donó en Las Cruces, dos terrenos, frente al mar. En septiembre
de 1916 en el primer número de la Revista de Los Diez, se cuenta de esat vista:

“El Miércoles 22 de Agosto, una comisión compuesta de
los señores Juan Francisco González, Pedro Prado, Julio Bertrand, Alfonso Leng
y Alberto Ried, fueron al cercano balneario de Playa Blanca (Las Cruces de
Cartagena) a elegir los terrenos ofrecidos a LOS DIEZ por la Sociedad Población
de Playa Blanca.

Quedaron elegidos dos sitios: uno de ellos, donde se erigirá la torre, está formado por la más avanzada puntilla de rocas. Sobre una de ellas, que tiene 17 metros de alto, se levantará la enorme construcción de concreto armado de 33 metros.”

Benito Rebolledo

Benito Rebolledo Correa, nacido en Linares en 1880, de origen humilde, comenzó su carrera artística a los quince años trasladándose a Santiago para aprender las técnicas del afiche y la pintura decorativa, ingresa a la Academia de Bellas Artes y recibe las enseñanzas e influencia, de Pedro Lira la rigurosidad formal con apego al dibujo y la figuración y de González una concepción cromática más suelta y brillante, donde la luz del sol baña generosamente sus motivos. expresó su admiración por pintores como el español Joaquín Sorolla, a través de reproducciones e imágenes impresas ya que nunca viajó fuera del continente, la presencia estructurante del luminismo español el que caracteriza la totalidad de su creación, aunque el comento en más de una oportunidad “Soy un realista y puedo afirmar que muchísimo más he aprendido de la naturaleza que de los maestros”.Abarcó una amplia temática, entre ellas naturalezas muertas, retratos, maternidades, niños y escenas campesinas. Su consagración la logra en 1910 con ocasión de las celebraciones del Bicentenario de Chile, se realizo la Exposición Internacional con motivo de la inauguración del Museo Nacional de Bellas Artes, presenta su tela llamada “Ante el mar”. En 1959 su trayectoria fue distinguida con el Premio Nacional de Arte. Murió en Santiago en 1964.

Su nieta Rosa Andwander cree que algunos
de los cuadros donde aparecen niños desnudos jugando en el mar
corresponden a visitas que junto a su numerosa familia realizó a Las
Cruces :

“Sin duda, por la edad de los
chiquillos, quienes eran sus hijos, varios cuadros con niños en la playa,
fueron pintados en Las Cruces, alrededor del año 20 o 25 del siglo XX.“

Pilar González, quien paso largas
temporadas en la casa de sus abuelos en Las Cruces, su abuela Marta Marín
es bisnieta de José Toribio Marin Briones, su abuelo le relataba:

“Benito
Rebolledo fue alumno de Juan Francisco González y de Pedro Lira,
además fue contemporáneo y de la misma técnica de pintura de Pacheco
Altamirano. Muchas pinturas de Benito Rebolledo son inspiradas en paisajes
de Las Cruces. Benito Rebolledo y Pacheco Altamirano eran amigos de mi
familia y especialmente de mi Abuelo, que además era amante de la pintura.
En mi casa, yo crecí junto a mis abuelos, Marta Marín y Jaime Guerrero
Silva, las paredes estaban llenas de cuadros, ahora ya no queda casi nada.
Benito Rebolledo se quedaba en casa de mis familiares.”

Camilo Mori

Camilo Mori, nacido en Valparaíso en 1896, a los 18 años ingresó a la Escuela de Bellas Artes de Santiago, donde fue alumno entre otros maestros de Juan Francisco González. En 1920 se establecerse en París. Estudios en talleres y academias libres de Montparnasse. En 1923 regresó a Chile y participó en la fundación del Grupo Montparnasse. En 1928 fue nombrado Director del Museo Nacional de Bellas Artes. En 1929, regresa a París, como inspector de un grupo de artistas enviados para continuar con sus estudios luego del cierre de la Escuela de Bellas Artes. En 1938 viajó a los Estados Unidos y se radicó por dos años, se hizo cargo de la decoración del Pabellón de Chile en la Feria Mundial de Nueva York de 1939. Fue Miembro de Número de la Academia de Bellas Artes del Instituto Chile. A la pintura se sumó una importante obra gráfica a través del afiche y el diseño teatral. Fue Profesor de Dibujo y Colorido en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile, fundó y presidió la Asociación de Pintores de Chile y la Asociación de Cartelistas de Chile.

Artista que aborda un amplio espectro
temático, además de transitar por varios espacios estilísticos sus
retratos están concebidos bajo una mirada académica, sus bodegones y
algunos paisajes cercanos a una racionalidad cubista, algunos de
sus murales intentan representar los escenarios y conceptos gráficos
de Toulouse Lautrec, su arte rescata los valores impuestos por
los distintos movimientos y estilos pictóricos que llegó a conocer.

Paso largas temporadas en el balneario de El Quisco, en 1948, visito Las Cruces pintando dos acuarelas. En 1950 Chile le concedió el Premio Nacional de Arte. En 1957 viajó a Europa y se fascinó con la pintura abstracta. Sus obras, en su mayoría óleos sobre tela son el trazo decidido que daba fuerza al dibujo. Realizó naturalezas muertas, retratos y numerosos paisajes de París y de su querido puerto de Valparaíso donde murió en 1973.

Arturo Pacheco Altamirano

Arturo
Pacheco Altamirano
, nació en
Chillan en 1905,se consideró a si mismo un pintor independiente, fue
contemporáneo y afín a la Generación del Cuarenta a la cual se le vincula y
afín a la Generación del Trece. A los 19 años realizó su primera exposición de
dibujos a pluma en el Liceo de Concepción. Estudió Arquitectura en la
Universidad de Chile, carrera que abandono al morir su padre. Designado
Agregado Cultural en la Embajada de Chile en Francia en 1952, ese mismo año fue
nombrado Miembro de Honor de la Federación Internacional de Artes, Ciencias y
Letras de las Naciones Unidas. En 1956 fue nombrado Agregado Cultural en la
Embajada de Chile en Londres Su exposición Individual en el Museo de Arte
contemporáneo de Madrid, en 1972, le brindó reconocimiento internacional.

Construyo una hermosa casa taller frente
al mar en el Barrio El Vaticano de Las Cruces, que se accede por las escaleras
que hoy lleva su nombre, la bautizo “Refugio Elisa”, en recuerdo de su tía
monja que le regaló sus primeros lápices de color que lo incentivaron a ser
pintor.

Hasta hoy podemos observar un bote hecho
de piedras que bautizo Angelmó. Conservo esta hermosa casa hasta su muerte en
el año 1978.

Destacó por su pintura al óleo, en
especial por su fuerte colorido, y una técnica abundante de gran empaste.
Destacan sus cuadros de marinas y paisajes, especialmente la caleta de Angelmó,
lugar que pinto con frecuencia, además de naturalezas muertas, retratos, casas
antiguas, alamedas, rincones coloniales y paisajes del sur.

En las últimas etapas de su carrera evolucionó hacia una pintura abstracta.

Luis Strozzi

Luis Strozzi, nació en Santiago en 1891, fue un
pintor autodidacta. Estudió en la Escuela
Nocturna para obreros de la Sociedad de Fomento Fabril. Siempre se declaró admirador y seguidor de la pintura de
Alberto Valenzuela Llanos y Juan Francisco González. Amante de la naturaleza, se
dedicó al paisaje en forma exclusiva.

La montaña, el campo y el mar, donde destacan los paisajes de la costa central como Algarrobo y Las Cruces fueron captados por él con objetividad y precisión en óleos que combinan técnicas propias de los realistas e impresionistas. Cambió los pinceles por la espátula con el propósito de obtener mayor limpieza en los tonos y comodidad en la aplicación de diferentes colores, especialmente en el uso de matices de blancos y ocres.  Falleció en Santiago en 1966.

 

Dunas de Las Cruces

Ladislao Cheney

Ladislao
Vuchetich De Cheney Pusztay
,
pintor conocido en Chile con el nombre artístico de Ladislao Cheney. Nació en
Salgotarjan, Hungría el 27 de enero de 1905. Comenzó sus estudios de arte en
1921 en la Escuela Libre de Nagy Banya en Transilvania, Hungría, continuó en la
Real Academia de Budapest; Hungría. En 1927 obtuvo la beca Elizabeth Korb de la
Real Academia de Viena, Austria, que le permitió cursar estudios de arte en
Roma, Italia. Buscando nuevas perspectivas de vida se radicó en Chile en 1930
con la intención de dedicarse a la pintura. Realizó estudios en la Escuela de
Bellas Artes de Santiago y en la Escuela de Artes Aplicadas. Obtuvo la
nacionalidad chilena en 1952. En 1960 se desempeñó como académico de la Escuela
de Bellas Artes de Valparaíso, Chile.

Desarrolló las técnicas de acuarela,
grabado, cobre repujado, cerámica, óleo, témpera, colores vidriados. Su obra
fue ampliamente acogida en los círculos artísticos chilenos. Destacan en su
obra los retratos paisajes del campo chileno y marinas del puerto de
Valparaíso. Con un estilo propio, de toques impresionistas, prefirió las
técnicas del óleo sobre la tela aplicado con pinceladas cortas y gestuales
logrando composiciones de gran luminosidad y colorido.

En Las Cruces largas temporadas dejándonos nuestros paisajes impregnados en un gran numero de obras. Falleció en Santiago el 7 de noviembre de 1983.

Las Cruces, los colores del pasado. Apuntes sobre el paisaje en Chile, Luis Merino Zamorano.  

Este libro muestra los paisajes del pueblo balneario costero de Las Cruces a través de la pintura de grandes pintores chilenos.

 

 

 

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